Se me olvidaron de un otoño cualquiera

Las pobres estaban solas y algunas tenían gotas de agua, como lágrimas… no sé si por esa soledad o por haberse caído de su casa.

Y ya están aquí los encapuchados

Tras el eclipse de sol, los seres del espacio invadieron la ciudad con sus luminosas vestimentas y monótonos sonidos. El éxito fue clamoroso.

Y llegó el día del eclipse

Y mientras todos miraban al cielo, yo me quedé con las caras. Que maravilla ver a toda esta gente observando como una enorme luna se comía a un enorme sol. Gran aportación en medios técnicos y humanos de la Asociación Astronómica Sirio http://www.asociacionsirio.es